¿Encontrar a los padres biológicos que había perdido hace tanto tiempo? Hecho.
¿Besar al hombre por el que llevaba años colada? Hecho.
¿Relajarme, por fin, y disfrutar de mi final feliz? Pues no, ojalá tuviese esa suerte.
Mientras me persiguen los demonios, literalmente, para matarme, y con mis seres queridos en peligro, estoy empezando a preguntarme si saldré de esta con vida...