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16
pages
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Español
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Documents
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2005
Description
Resumen
El sector editorial ha sufrido en los últimos quince años profundas transformaciones estructurales, que han repercutido de forma decisiva en los procesos de producción de impresos. La concentración editorial en grandes grupos y los nuevos imperativos de productividad y competitividad que rigen las actuales políticas editoriales han dado como funesto resultado una reducción generalizada de costes y plantillas, un creciente empobrecimiento de la oferta editorial y una extrema simplificación del proceso de producción.
Excepción hecha de algunas editoriales científicas o de libro de texto, procedimientos tan necesarios como la preparación y corrección de originales, que requieren personal interno especializado, en contacto directo con el autor o el traductor, y una cierta inversión de tiempo y dinero, se realizan ya ?cuando no se obvian? externamente, sin control interno alguno y sin más criterio que el que impone el libro de estilo de la casa, a menudo plagado de incongruencias y arbitrariedades.
La calidad de las obras impresas y el propio prestigio de la editorial entre sus lectores se resienten gravemente de ello, por lo que va haciéndose perentoria una actitud menos negligente entre los editores, que pasa sin duda por ingeniar y aplicar nuevos métodos de trabajo que respondan a criterios de excelencia y eficacia y por plantearse seriamente la creación de una norma estándar y un sello oficial de control de calidad de los procesos de edición, que restaure y avale la buena práctica editorial .
Abstract
In the past fifteen years, the publishing sector has undergone profound structural changes that have had a decisive impact on print production processes. The concentration of publishers through large mergers and the new demands in productivity and competitiveness that drive current publishing policies have deleteriously resulted in widespread budget cuts and staff reductions, an increasingly impoverished supply of publishers, and extremely simplified production processes.
With the exception of a few publishers of scientific materials or textbooks, processes as essential as preparing and correcting original manuscripts, which call for specialized in-house staff in direct contact with the author or translator as well as an investment in time and money, are already being performed by outsiders, if at all, with no internal control and with no guidelines other than the house style manual, which is often plagued with inconsistencies and arbitrary rules.
Because of this, the quality of printed works and a publisher?s prestige among readers are severely undermined, to the extent that it is becoming imperative for publishing houses to adopt a less negligent attitude and to come up with and apply new work methods in accordance with quality and effectiveness standards, and to seriously consider creating a norm and an official seal of quality control in editorial processes that will restore and validate good editorial practice.
El sector editorial ha sufrido en los últimos quince años profundas transformaciones estructurales, que han repercutido de forma decisiva en los procesos de producción de impresos. La concentración editorial en grandes grupos y los nuevos imperativos de productividad y competitividad que rigen las actuales políticas editoriales han dado como funesto resultado una reducción generalizada de costes y plantillas, un creciente empobrecimiento de la oferta editorial y una extrema simplificación del proceso de producción.
Excepción hecha de algunas editoriales científicas o de libro de texto, procedimientos tan necesarios como la preparación y corrección de originales, que requieren personal interno especializado, en contacto directo con el autor o el traductor, y una cierta inversión de tiempo y dinero, se realizan ya ?cuando no se obvian? externamente, sin control interno alguno y sin más criterio que el que impone el libro de estilo de la casa, a menudo plagado de incongruencias y arbitrariedades.
La calidad de las obras impresas y el propio prestigio de la editorial entre sus lectores se resienten gravemente de ello, por lo que va haciéndose perentoria una actitud menos negligente entre los editores, que pasa sin duda por ingeniar y aplicar nuevos métodos de trabajo que respondan a criterios de excelencia y eficacia y por plantearse seriamente la creación de una norma estándar y un sello oficial de control de calidad de los procesos de edición, que restaure y avale la buena práctica editorial .
Abstract
In the past fifteen years, the publishing sector has undergone profound structural changes that have had a decisive impact on print production processes. The concentration of publishers through large mergers and the new demands in productivity and competitiveness that drive current publishing policies have deleteriously resulted in widespread budget cuts and staff reductions, an increasingly impoverished supply of publishers, and extremely simplified production processes.
With the exception of a few publishers of scientific materials or textbooks, processes as essential as preparing and correcting original manuscripts, which call for specialized in-house staff in direct contact with the author or translator as well as an investment in time and money, are already being performed by outsiders, if at all, with no internal control and with no guidelines other than the house style manual, which is often plagued with inconsistencies and arbitrary rules.
Because of this, the quality of printed works and a publisher?s prestige among readers are severely undermined, to the extent that it is becoming imperative for publishing houses to adopt a less negligent attitude and to come up with and apply new work methods in accordance with quality and effectiveness standards, and to seriously consider creating a norm and an official seal of quality control in editorial processes that will restore and validate good editorial practice.
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Publié par
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Publié le
01 janvier 2005
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Langue
Español